Hoy no hablo de e-learning

By 7 febrero, 2013Blog

Uno decide escaparse unos días para desconectar… uno decide ir lejos, a un país diferente, con un clima diferente, con una historia diferente … y entre silencios descubre la importancia de vivir.

No es fácil reflexionar sobre el horror, no es fácil … Dibujo estrechas relaciones entre las imágenes y las emociones. Esto te ayuda a entender qué absurda es la dinámica humana y te ayuda a comprender la poca disponibilidad a ser felices que muchos tenemos.Un domingo, a 17 bajo cero, rodeado de nieve y viento, y mis ojos en blanco y negro. Silencio … reflexiono sobre la dignidad humana y por un momento me olvido de la rutina que me rodea cada día: reuniones, proyectos, cursos, conceptualizaciones, guiones, marketing, diseño, llamadas, correos electrónicos…

Por un momento, un momento largo, un momento de más de dos horas, sólo tengo a mi lado la mano de la persona que amo… no hay palabras… sólo hay una regresión imaginaria a un momento de hace 68 años… pijamas de rayas, zapatos rotos, cabellos cortados, estrellas pegadas al brazo .. y gritos… gritos histéricos de gente que está a punto de perder la vida a manos de gente que no se merecen vivir… Veo el tren parado en una vía sin salida… Veo las chimeneas… veo las lágrimas de los niños, los no tan niños, de los hombres y las mujeres que no entienden nada … veo como uno a uno borra su futuro sin la posibilidad de seguirlo dibujando…

Y hace frío, mucho frío… me los imagino intentando sobrevivir acompañados de ceniza y olor…

Y en medio de la barbarie recuerdo a aquellos que, quizá sin saberlo, o quizá sabiéndolo, les ayudaron a recuperar la sonrisa, les ayudaron a no perder la vida.

No sé hasta qué punto la reflexión de un viaje excesivamente emotivo es válida… no sé si el aprendizaje emocional que ha supuesto me ayudará a responder a las preguntas esenciales que me hacen crecer… no sé si la experiencia emotiva me ayudará a entender las relaciones, tanto personales como profesionales, de una manera distinta… no sé si seré capaz de expresar en mi profesión las reflexiones exageradamente descubiertas entre el silencio…

Los que me conocéis, sabéis que no suelo perder el optimismo.

Join the discussion 2 Comments

  • Alina dice:

    Enhorabuena como siempre, Jordi…Precioso el texto. Viví algo parecido en un campo de exterminio cerca de Berlín, pero me quedé muda…no conseguí soltar el flujo de mis emociones, así que eres afortunado por vivirlo de esa manera y más por poder expresarlo…Es un don que no tiene cualquiera. Un abrazo y sigue así!

  • MARISSA NADAL dice:

    Jordi,
    de nou, com sempre, m’has tornat a emocionar. Gràcies per les imatges. Gràcies per aquestes reflexions carregades d’emocions i sentiment. I gràcies, sobre tot, per posar-les en paraules i compartir-les amb nosaltres. Per un instants ens ajudes a parar i pensar.

    Gràcies.
    Una abraçada!!

Leave a Reply